Iglesia Nacional Presbiteriana El Divino Redentor
A fin de que los siervos de Dios estemos enteramente preparados para toda buena obra.
Semana 35. “Jesús, El Rey de los Cristianos”
Lecturas: Mateo 27:33-37; Marcos 15:24-26; Lucas 23:4-38; Juan 19:19-24.
 
Para memorizar:
“Escribió también Pilato un título,  que puso sobre la cruz,  el cual decía:  JESÚS NAZARENO,  REY DE LOS JUDÍOS”.
(Juan 19:19)
 

 
 
 
 
 
 La Biblia dice que un día Jesús le preguntó a sus discípulos que quién decía la gente que era él y bueno, recibió una gran gama de respuestas. Más adelante en la vida de Jesús la gente pudo ver en realidad quien era él; su título se podía leer claramente en varios idiomas, en un lugar muy alto, a la vista de todos quienes entraban en la ciudad. Su título se encontraba sobre la cruz donde también él estaba siendo crucificado, pero fue allí donde quienes no estaban muy seguros de quien era ese personaje se dieron cuenta de la verdad: que ese despojo humano que yacía sobre esa sucia y ensangrentada cruz era precisamente “Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos”, en otras palabras el Mesías anunciado, el Salvador de la humanidad, el Hijo de Dios.
 
I. ¿Qué estaba escrito en la cruz? (Juan 19:19). 
JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. Entre las múltiples acusaciones de que fue objeto Jesús, sólo una interesa a Pilato: la de ser "el rey de los judíos". Cuando el sanedrín se presenta ante Pilato con Jesús, el procurador romano lo único que le preguntó fue si era el rey de los judíos. Todo apunta a que Pilato estaba esperando al predicador itinerante "sumamente peligroso" porque anunciaba un reino distinto del que él representaba y cuyo orden debía mantener (Marcos 15:2-5). El resto de las acusaciones se referían a cuestiones legales internas de tipo religioso. Esto a Pilato le tenía sin cuidado. Un "blasfemo" más no perturbaba el orden socio-político, pero el título de "rey de los judíos" sonaba en los oídos del procurador romano a rebelión o levantamiento. Tengamos en cuenta que no existía ya el rey de los judíos, sino los tetrarcas que, en nombre de Roma, gobernaban el país dividido en cuatro partes. ¿Qué impacto político-social tendría en nuestro tiempo si de palabra y hecho proclamáramos con fuerza que Jesús es el Rey de los Cristianos? ¿Qué implicaciones tendría en la vida de los cristianos esta proclamación?
 
II. ¿Cómo estaba escrito? (Juan 19:20).
El título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín. Las tres lenguas fueron por el siguiente motivo: el hebreo era la lengua oficial del templo, el griego era la lengua cultural y comercial, y el latín era la lengua oficial del imperio romano. Aunque muchos son los que piensan que solo estaban escritas las iniciales de las palabras que informaban de la causa de la sentencia.
Las letras latinas o romanas representaban "Iesus Nazarenvs Rex Ivdaeorvm". Ya que en el latín se usa la letra "I" en vez de la "J", y la "V" en vez de la "U". La traducción al español es fácil: "Jesús Nazareno, Rey de los Judíos" (INRI). En griego encontramos ησος Ναζωραος Bασιλες τν ουδαίων que transliterado sería Iesous ho Nazoraios ho Basileus ton Ioudaion (INBI). Pero en la inscripción en Hebreo היהודים ומלך הנצרי ישוע cuya transliteración, recordando que se lee de derecha a izquierda, sería: "Yeshúa HaNotzri W'Melej HaYehudim" o "Jeshúa HaNotzri V'Melej HaYehudim"  y, por tanto, su abreviación YHWH o JHVH. El propio Tetragrama o nombre de Dios. ¿Qué impacto te imaginas que tendría sobre cualquier judío el hecho de que en una Cruz romana estuviera clavado un hombre y sobre su cabeza el nombre de Jehovah o Yahweh? ¿Qué mensaje deja en nuestra mente y corazón el que sobre esa cruz estuviese escrito el Nombre de Dios.
 
III. ¿Dónde fue colocado? (Mateo 27:37)
Sobre su cabeza, es decir, en la parte superior de la cruz, justamente por encima de su cabeza. Ya hemos establecido que para los judíos que leyeran esta inscripción les impactaría que el nombre de Dios fueren las iniciales de la causa de su condena, pero hay aun en la Palabra una razón más poderosa para que Dios moviese los hilos de la historia para que se colocara esta inscripción. Para poderlo ver con claridad debemos relacionar este hecho con la indicación dada a Moisés en Éxodo 28:36-38 “Harás además una lámina de oro fino,  y grabarás en ella como grabadura de sello,  santidad a JEHOVÁ. Y la pondrás con un cordón de azul,  y estará sobre la mitra;  por la parte delantera de la mitra estará. Y estará sobre la frente de Aarón,  y llevará Aarón las faltas cometidas en todas las cosas santas,  que los hijos de Israel hubieren consagrado en todas sus santas ofrendas;  y sobre su frente estará continuamente,  para que obtengan gracia delante de Jehová”. Ahora podemos ver de una forma más clara la obra sacerdotal y redentora de Jesús, quién apartado para Dios cargo sobre de si todas las faltas cometidas (pecados), presentando el sacrificio u ofrenda perfecta y obteniendo sobre su pueblo la gracia de Dios. ¿Qué enseñanza nos deja esto sobre nuestro propio pecado y el perdón de Dios? ¿Cuál es nuestra respuesta ante tal perdón?
 
Para terminar: Oremos. Agradeciendo a nuestro Dios por la obra de redención, el sacrificio y el perdón, pero pidiendo que el entendimiento profundo de la muerte de nuestro señor Jesucristo, comprometa en el día a día nuestra vida con el servicio a aquel que es nuestro Rey y Señor.