Iglesia Nacional Presbiteriana El Divino Redentor
A fin de que los siervos de Dios estemos enteramente preparados para toda buena obra.
Semana 27. “Jesús, El Cordero de la Pascua Anticipada
Lecturas: Mateo 26:14-20; Marcos 14:10-17; Lucas 22:2-16.
 
Para memorizar:
“Llegó el día de los panes sin levadura, 
en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua”.
(Lucas 22:7)
Antes de ingresar en el texto que nos ocupa y meditar sobre la Cena de la Pascua y su preparación, debemos entender la cuestión de la cronología de dos fiestas que fueron unidas; La fiesta de los Ázimos o Panes sin Levadura y la Pascua. "En el mes primero, el día catorce del mes por la tarde, comeréis los panes sin levadura, hasta el veintiuno del mes por la tarde"(Éxodo 12:18). Este pasaje de la escritura establece la fiesta de la pascua la cual habría de celebrarse de la siguiente manera: El día 14 de nisán (del jueves a las 6 p.m. al viernes a las 6 p.m.), el Sacrificio del Cordero y derramamiento de su sangre, recordando que los primogénitos fueron protegidos por esta de la acción del ángel de la muerte. El 15 de Nisán (del viernes 6 p.m. a sábado 6 p.m.) Shabat o día de reposo Judío, iniciaba la celebración de la fiesta de los panes sin levadura,  conmemorando el tiempo de los preparativos para la salida del pueblo de la esclavitud de Egipto, mientras que los egipcios sufrían por muerte de sus primogénitos. Del 16 al 21 se continúa la celebración de los Panes sin levadura por la liberación de la esclavitud de Egipto. Legalmente hablando la Pascua se celebraba del jueves por la tarde al viernes por la tarde (Tiempo de los siguientes acontecimientos: última cena, Jesús en Getsemaní, su arresto, Juicio, tortura, crucifixión y muerte), pero para los Judíos, celosos guardianes del día de reposo o Shabatt, la celebración mas importante de la semana de pascua la ubicaban, legalmente, el segundo de los días de la fiesta, del viernes a las 6 de la tarde al sábado a las 6 de la tarde.
 
I. Jesús, mi Pascua anunciada. (Lucas 22:7-8).
1.  El Pasja o fiesta de la pascua (Pasar por alto) celebraba que Dios proveyó al pueblo del medio de salvación; el cordero sacrificado y su sangre, a fin de que el ángel de la muerte pasara por alto las casas marcadas con esta sangre. Esta fiesta (Cena) fue anunciada y declarada como un estatuto (ordenanza) para su pueblo por Dios (Éxodo 12:12-14). Sin embargo, El anunció de esta Cena trasciende el tiempo, de su institución y de la ordenanza de Jesús sobre sus discípulos (Pedro y Juan), trasciende el tiempo de su celebración como fiesta solemne entre los judíos, trasciende al mismísimo tiempo de la liberación de los hebreos de Egipto y llega más allá de nuestro entendimiento a los designios eternos de nuestro Dios y su plan eterno de redención. Una “Cena” cuyo anuncio patriarcal, poético y profético esta ampliamente diseminado por todo el Antiguo testamento y que tendría su cumplimiento final y pleno, no solo en la mesa de Jesús y sus discípulos, sino principalmente en su muerte en la cruz. Todo esto desarrollado en el 14 de Nisán  día de “Pasar por alto” o remitir nuestro pecado y culpa sobre Jesús, nuestra pascua, nuestro cordero perfecto para el sacrificio. ¿La gente de hoy entiende la verdadera celebración de nuestro 14 de nisán, Jueves de Comunión y Viernes de Crucifixión? ¿Cómo podemos compartir como iglesia, en palabra y hechos que Jesús es nuestra Pascua, en su sentido de “pasar por alto”?
 
II. Jesús, mi Pascua anticipada y primordial.
La lectura de Lucas 22:8Y Jesús envió a Pedro y a Juan,  diciendo: Id,  preparadnos la pascua para que la comamos”.  Parece contraponerse con el texto de Juan 19:31Entonces los judíos,  por cuanto era la preparación de la pascua,  a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo  (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad),  rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas,  y fuesen quitados de allí”. Dando la idea de que Jesús y sus Discípulos se anticiparon a comer la Pascua, ya que los judíos reunidos en Jerusalén no la comerían el jueves por la noche, sino hasta el viernes por la noche, por causa del día de reposo. Aun cuando la tradición legal le estableció al pueblo en general que celebrara la Pascua en el día de reposo, Dios la había establecido una noche antes con la muerte del cordero, y el paso del ángel de la muerte sobre Egipto. Esta aparente anticipación de Jesús y sus discípulos nos dejan una significativa enseñanza: Antes que nuestras ideas, culturas o costumbres, e incluso que la ley del hombre, esta la voluntad y estatutos de Dios. Sin embargo, hemos de reflexionar preguntándonos ¿En nuestra vida, dónde esta nuestra prioridad, En nuestras ideas, cultura o costumbres o en la voluntad y los estatutos de Dios? ¿Cómo se muestra en nuestra vida cotidiana que Jesús, como mi Pascua, ocupa el lugar primordial?
 
III. Jesús, mi Pascua Preparada.
“Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos?” (Lucas 22:8-9).
Como ya hemos establecido, la pascua y la cena fue establecida por Dios y preparada desde la Eternidad como símbolo y memorial de nuestra redención y salvación en Jesucristo. Sin embargo, en el encargo de Jesús sobre sus discípulos de prepararla y en la pregunta de estos “¿Dónde quieres que la preparemos? Existe una gran enseñanza y compromiso para los discípulos de Jesús de este tiempo, es decir para la Iglesia. Los discípulos somos llamados a preparar la pascua. Conocemos su significado: Salvación y Redención, conocemos como opera, Jesús es el cordero que ha derramado su sangre por nosotros, él es nuestra pascua. Hemos vivido esta celebración ya que por este sacrificio ahora experimentamos nueva vida, la muerte ha pasado de nosotros  y es motivo de fiesta. Y sabemos donde prepararla: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15). La respuesta es en todo lugar, con toda persona, a todo prójimo a nosotros. Ciertamente no podemos ejecutarla sin la voluntad del cordero, y esta se sujeta al plan eterno de Dios,  su predestinación, pero en obediencia, la invitación al mundo a celebrar Pascua con Jesús debe ser palabra viva y continua en nuestra boca y vida. Así que salgamos fuera para anunciar anticipadamente que la Cena de las bodas del Cordero está preparada para todos los invitados por el gran Rey. ¿Qué retos y compromisos debemos asumir como iglesia y miembros, en base a esta enseñanza y ordenanza de la Palabra? ¿Para cuando?
 
Para terminar: Oremos. Por la proclamación del Evangelio de Gracia y salvación en Cristo Jesús, pero en especial por nuestro compromiso de inclusión personal y como Iglesia en esta proclamación de que Jesús es nuestra Pascua, por su sacrificio la paga de nuestro pecado (muerte) a pasado de nosotros y hoy tenemos vida y esta es Eterna.