Iglesia Nacional Presbiteriana El Divino Redentor
A fin de que los siervos de Dios estemos enteramente preparados para toda buena obra.
Semana 16. “Jesús, el verdaderamente poderoso”
Lecturas Sugeridas: Mateo 17:14-23; Marcos 9:24-32; Lucas 9:37-45.
 
 
Para memorizar:
“Jesús le dijo: Si puedes creer,  al que cree todo le es posible”. (Marcos 9:23)

 
Este episodio del ministerio de Jesús siguió inmediatamente a la transfiguración en el monte y se relata en los tres sinópticos, Marcos describe los acontecimientos con mayor detalle que Mateo o Lucas. La sanidad de este niño endemoniado revela otra vez el poder y la compasión de Jesús ante la necesidad humana.

Jesús y sus discípulos se había enfrentado con personas bajo el dominio de demonios en otras ocasiones, pero en esta ocasión hay un contraste entre el monte envuelto de la gloria de Dios y el valle envuelto en dolor, duda y desesperación. El Pintor Rafael, pintó una obra famosa llamada La trasfigurazione en la cual destaca este contraste del Jesús glorioso sobre el monte y en el valle los nueve discípulos intentando vanamente sanar al muchacho endemoniado. Se ve también el contraste entre el poder de Jesús y la impotencia de los discípulos. En esta imagen la multitud (Mat. 7:14) incluiría a los nueve discípulos que no subieron al monte, al padre, a su hijo afectado y a gente curiosa e interesada en como Jesús y sus discípulos solucionarán el problema de este padre y su hijo.
 
1.  En Jesús esta todo poder, no en el hombre  (Lucas 9:37-39). ¡Cuán trágico es el caso de este niño! Se encontraba bajo el poder de un espíritu maligno y los discípulos no pudieron hacer nada por el. Las enfermedades de esa naturaleza son más aterradoras que las que surgen de simples causas naturales. ¡Cuánta maldad hace Satanás cuando toma posesión de una persona ¡Pero bienaventurados son los que tienen acceso en Cristo al Padre! Él puede hacer por nosotros lo que no pueden los discípulos (Judas 1:24-35). No olvidemos nunca que antes de Clamar a cualquier otro hombre por ayuda, primero debemos clamar a nuestro Señor y Salvador. ¿A que personas es común que “clamemos” cuando nos encontramos en una necesidad? ¿Por qué no nos es tan fácil clamar primero a Dios por medio de Jesús?

2.  En Jesús encontramos el poder de la Fe (Lucas 9:40-41). El padre del joven poseído mostró la falta de poder de los discípulos; pero Jesús hace que atribuya su desilusión a la falta de fe de ellos y de todos en general. Mucho se promete si creemos. Si tú puedes creer (Marcos 9:23-24), es posible que tu duro corazón sea ablandado, curadas tus enfermedades espirituales, y débil como eres, puedes resistir hasta el fin. Los que padecen de incredulidad, deben mirar a Cristo pidiendo gracia que les ayude a encontrar fe, y su gracia será suficiente para ellos. Además de esto, los discípulos no deben pensar que siempre harán la obra encomendada con la misma facilidad; se necesita de preparación (Mateo 17:19-21). ¿Hay cosas que no has alcanzado en tu vida que puedas pensar que ha sido por falta de Fe? ¿Cómo hemos de prepararnos para que nuestra fe sea fortalecida?
 
3. El poder de Jesús también se manifiesta en la Cruz y por encima de ella (Lucas 9:43-44). Esta predicción de los sufrimientos de Cristo y cómo vencería aun en medio de la muerte era bastante clara, pero los discípulos no la entendieron, porque no concordaba con sus ideas del Mesías poderoso y vencedor. Que difícil es ver en el siervo sufriente a nuestro Señor todopoderoso (Isaías 53:1-6), pero la prueba mas contundente es la resurrección y la manifestación de su poder supremo nuestra propia redención. El poder de Jesús es por encima de todo dolor y sufrimiento pero es manifiesto en humildad y entrega. ¿Qué enseñanza podemos tomar  practicar en nuestras vidas al saber que nuestro Señor y Salvador se manifestó como un siervo sufriente? ¿Qué confianzas y crecimiento en nuestra fe nos deja el entender pasajes como Isaías 53?
 
4. En Jesús esta el poder para darnos entendimiento (Lucas 9:45). Cuando Cristo hablaba de su muerte siempre hablaba de su resurrección, la cual hablaba fuertemente de su poder sobre la muerte y debiera quitar la tristeza a sus discípulos; sin embargo los discípulos se entristecieron por su falta de entendimiento. Muchos hoy en día siguen siendo ignorantes porque les da vergüenza preguntar y oír acerca de las Palabras y los hechos poderosos de Jesús. Fue Jesús mismo en el poder de la resurrección que develó el entendimiento de los discípulos, cuando simbólicamente el velo del templo fue rasgado (Marcos 15:37-39). ¿Qué necesitaremos que suceda hoy en nuestras vidas para que nuestro el entendimiento de su poder, sus Palabras y su Salvación sean develadas en nuestro entendimiento?
 
Para terminar: Oremos, dando gracias a nuestro Señor por su entrega y sufrimiento por nosotros, pero a la vez reconociendo su poder y majestad. Rogando que esta enseñanza nos aumente la fe, la cual esta firmemente cimentada en nuestro Señor que es el Todopoderoso.