Iglesia Nacional Presbiteriana El Divino Redentor
A fin de que los siervos de Dios estemos enteramente preparados para toda buena obra.
Semana 15. “Jesús: la Gloria y la Voz de Dios”

Lecturas Sugeridas: Mateo 17:1-13; Marcos 9:2-13; Lucas 9:28-36.

“Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd”.
(Mateo 17:5)

La Transfiguración de Cristo representa uno de los acontecimientos centrales en su vida terrenal que se encuentra relatado en los Evangelios. 

Inmediatamente después de que el Señor fue reconocido por sus apóstoles como “el Cristo (Mesías)”, “el Hijo del Dios viviente”, les dijo que “le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.” (Mateo 16:21) La reacción de los apóstoles a este anuncio de Cristo acerca de su próxima pasión y muerte fue de indignación. Y después de corregirles, el Señor tomó a Pedro, a Santiago y a Juan “aparte a un monte Alto”, de acuerdo a la tradición el Monte de Tabor, y “se transfiguró delante de ellos… y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz” (Mateo 17:1-2). En la Transfiguración, los apóstoles se dieron cuenta que en Cristo verdaderamente “habita corporalmente toda la plenitud de la Divinidad”, que “agradó al Padre que en él habitase toda plenitud” (Colosenses 1:19; 2:9). Jesús les permite ver todo esto antes de la Crucifixión, a fin de que ellos sepan quién es el que sufrirá por ellos. “Te transfiguraste en el Monte, oh Cristo Dios, y tus discípulos vieron tu gloria en cuanto pudieron; para que cuando Te vieran crucificado, comprenderían que Tu sufrimiento era voluntario, y proclamarían al mundo que Tú en verdad Eres el Esplendor del Padre”. (Himno de la Iglesia Ortodoxa)

1. Jesús se transfiguró delante de ellos (Lucas 9:28-29). 

Indudablemente, el propósito de la transfiguración de Cristo, al mostrar una parte de su gloria celestial, fue que “un círculo íntimo” de Sus discípulos, pudieran tener una mayor comprensión de quien era Él. Jesús experimentó un cambio dramático en su apariencia, con el fin de que los discípulos pudieran percibir su gloria. Los discípulos, quienes solo lo habían conocido en su cuerpo humano, ahora tenían una mayor conciencia de la divinidad de Jesús, aunque no podían comprenderla plenamente. Eso les dio la seguridad que necesitaban después de escuchar las terribles noticias de Su inminente muerte (Lucas 9:22). ¿Qué otras manifestaciones de la divinidad de Jesús habían sido mostradas a los discípulos? ¿Qué pruebas de la divinidad de Jesús tenemos hoy los creyentes? ¿Qué seguridad nos otorga a los creyentes saber que Jesús es Dios?

2. Jesús es el cumplimiento de La Ley y los Profetas (Lucas 9:30). Simbólicamente, la aparición de Moisés y Elías representaba la Ley, dada al pueblo a través del gran libertador de Israel y los Profetas, de los cuales Elías Iglesia “El Divino Redentor” Las Buenas Noticias: El Jesús de los Evangeliosera considerado el mayor de ellos, dentro de las tradiciones judías. Jesús es el cumplimiento de la Ley y las incontables profecías en el Antiguo Testamento. En su encarnación como hijo de Hombre vivió cumpliendo perfectamente toda ley divina y se cumplieron en el todas las profecías mesiánicas de salvación y restauración del pueblo de Dios (Lucas 24:44). ¿Qué hubiese pasado si Jesús no hubiera cumplido perfectamente la ley? ¿Podemos recordar alguna de las profecías cumplidas en la encarnación, ministerio, pasión, muerte y resurrección de Jesús? ¿Qué podemos aprender de Jesús, en su persona, a la luz de lo que nos dice en Mateo 22:37-40, sabiendo que Él es el cumplimiento de la Ley y los 

3. Jesús es la voz que debemos oír (Marcos 9:7). A la par de la presencia de Moisés y Elías en la transfiguración del Señor, también podemos escuchar la voz de Dios hablando desde una nube en el cielo – “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd” (Mateo 17:5), lo cual nos muestra claramente que la Ley y los Profetas deben cederle el paso a Jesús como Palabra viva. Aquel que es el camino vivo que remplaza el antiguo (Hebreos 1:1-3); ya que en la Ley y los profetas no esta la salvación, pero en Jesús la encontramos en plenitud. ¿Cómo podemos explicar que Jesús es la palabra que debe ser oída, aún por encima de la Ley y los Profetas? ¿Qué diferencia hay entonces, entre vivir siguiendo las ordenanzas de la ley y los profetas y vivir en Cristo?

4. Bueno es para nosotros estar frente a la gloria de Jesús (Lucas 9:33). Aun cuando Pedro no “sabía lo que decía” al expresar estas palabras, una hermosa lección deja par todos nosotros; discípulos y discípulas de Jesús, en cuanto a la bendición de permanecer unidos y en comunión con nuestro Señor, a imagen de la Vid y los pámpanos (Juan 15:4-5). Estar en comunión con Jesús y su Gloria es “Bueno para nosotros”, es para nuestra bendición y edificación. Y conforme a la Palabra la única forma de que nuestra vida rinda frutos. ¿Qué tenemos que hacer para permanecer en comunión con nuestro señor? ¿Qué beneficios personales has experimentado de esta preciosa comunión con Jesús?

Para terminar: Oremos, por el mantenimiento de nuestra comunión personal con nuestro Señor y Salvador. Que sea su
voz la que nos guíe en nuestro caminar cotidiano hasta encontrarnos frente a su gloria plena por toda la eternidad.<