Iglesia Nacional Presbiteriana El Divino Redentor
A fin de que los siervos de Dios estemos enteramente preparados para toda buena obra.
Semana 12. “Jesús, la Palabra que debe ser conocida”
Lecturas Sugeridas: Mateo 14:1-14; Marcos 6:14-36; Lucas 9:7-11; Juan 6:1-4.
 
Para memorizar:
Y dijo Herodes:  A Juan yo le hice decapitar;  ¿quién,  pues,  es éste,  de quien oigo tales cosas?  Y procuraba verle. (Lucas 9:9)

Vemos al principio del  capítulo seis  del Evangelio de Marcos, a Jesús enviando a sus discípulos a todas las aldeas alrededor de Nazaret, por toda la región de Galilea, viajando y predicando en parejas; siete u ocho aldeas hay por recorrer por los distintos caminos que salen de Nazaret que días después (alrededor de una semana) los reuniría nuevamente en la ciudad de Tiberias (Conforme con Juan Cap. 6) a poco mas de treinta kilómetros de su punto de partida. Este es el marco de tiempo, de una primera evangelización itinerante por la boca de los discípulos. La predicación discipular es la consigna, el mandato y encomienda del Señor a su Iglesia. Sin embargo, hay que reconocer que esta enseñanza de la Palabra, en lo general, y del Evangelio, en lo particular, le causa gran incomodidad a la conciencia del Pecador e incluso le provoca el rechazo a conocer más de ésta Buena Noticia, pero para “las ovejas sin pastor”, es decir los que ahora no están siguiendo a Cristo pero Dios los esta llamando, la predicación las Buenas Noticias les revela que pueden ser perdonados, salvos y restaurados, limpiando sus conciencias y transformando su vida. Tu y yo no sabemos cual será el resultado final, pero si sabemos que cualquiera que sea este, nuestra responsabilidad es que la Buena Noticia de Jesús sea enseñada y conocida por todos. “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura (Marcos 16:15).

1. El Ser Humano necesita oír la fama de Jesús (Marcos 6:12-16).

Los discípulos de Jesús se encuentran en la encomienda de enseñar de las Buenas Nuevas de Jesús en la región de Galilea, la región gobernada por Herodes el Tetrarca. Herodes oyó de la fama de Jesús, de sus palabras, hechos, milagros y seguramente también de la predicación itinerante de sus discípulos, y esto despertó en este hombre: Curiosidad, por conocer al Jesús del que tanto estaba escuchando hablar (Lucas 9:9), pero a la vez temor, por su conciencia culpable de la muerte de Juan el Bautista. La Iglesia, todos los llamados a ser discípulos de Jesús, somos hoy en día  la boca, manos y pies de Jesús el Cristo, por medio de nosotros los seres humanos puede conocer de la fama de Jesús, su amor y su evangelio. Por esto es que predicamos, enseñamos y compartimos la Palabra; Jesús quiere que la gente se interese en conocerle personalmente y la manera es que el Ser humano escuche de los discípulos acerca de las Palabras y sobre todo del Sacrificio, muerte y resurrección de Jesús para nuestra vida eterna. Jesús es como un amigo a quien queremos presentar, hablando de él, pero al final cada persona debe conocerle de forma directa y llegar a ser su amigo. ¿Cuáles son las principales causas por las que las personas no quieren conocer a Jesús y seguirle? ¿Según Juan 15:14 que necesitamos para llegar a ser amigos de Jesús y no solo ser conocidos?

2. Por la palabra y fama de Jesús el Hombre puede sentir el deseo de conocerlo (Lucas 9:7-9).

Herodes queda “perplejo” ante todo lo que esta escuchando de Jesús, confundido, pero a la vez admirado. De alguna manera Jesús, sus palabras y milagros, predicados por los discípulos, le recuerda su pecado y lo depravado de su condición como pecador; esta es la primera respuesta del hombre cuando se encuentra ante la Santidad de la Palabra de Dios, del Evangelio y de Jesús. Herodes, ante la admiración, confusión e incluso temor, que su condición de pecador le provoca, se pregunta ¿Quién es este Jesús del que oigo? Y esta es una de las intenciones de compartir y estudiar la Palabra y Evangelio de Cristo, no el predicar una religión o una denominación eclesial, sino despertar el interés personal de saber quien es este Jesús, que siendo Dios se hizo hombre y en tal condición fue a la muerte de Cruz (Filipenses 2:5-11).  Es por esto que los discípulos compartimos las buenas Noticias de la Gracia y el sacrificio de Jesús y las grandes cosas que ha hecho con nosotros, para que, así como Herodes procuraba ver a Jesús en persona, los que nos escuchen tengan el deseo de conocerle de forma personal. (Hagamos una pequeña dinámica, elijan 2 o 3 parejas y en cada una de estas uno de los participantes hará el papel de “te quiero presentar a mi mejor amigo, se llama Jesús y él… Quien mejor presente a su amigo a juicio de todo el grupo, recibirá un obsequio la siguiente semana). ¿Cómo podemos conocer más de Jesús?

3. La necesidad del Ser Humano no toma descanso y la única solución es conocer a Jesús  (Marcos 6:31-33).

En tanto los discípulos cansados tomaban un descanso, viajando y se retirándose hacia un área desértica de Betsaida, la gente que ha escuchado de Jesús, de su fama, de sus milagros, y que ahora lo han hecho por la boca de los discípulos, los esta buscando; como bien lo dijo el Señor “A la verdad la mies es mucha,  mas los obreros pocos” (Mateo 9:37). La necesidad no toma descanso; el v. 33 nos afirma que la gente vio irse a los discípulos, pero reconocieron a Jesús y esto los movió a seguirlos y llevar su necesidad delante del Señor. Que importante es que cuando la gente nos vea a nosotros los discípulos reconozcan a Jesús en nosotros y su necesidad personal la cual traer delante de él, para encontrar descanso y salvación. Hay quienes se equivocan en su búsqueda de Jesús pues siguen al discípulo  no a Jesús, pero el único que puede resolver su necesidad realmente es el Señor (Mateo 11:28). ¿Por qué si oímos de Jesús por los discípulos debemos seguir a Jesús y no al discípulo? ¿Qué debemos hacer cuando un discípulo se equivoca y muestra en su vida que hay cosas que no siguen a Jesús?

4. Jesús quiere ver ovejas con Pastor (Marcos 6:34).

Jesús sale del lugar en el que tiene un tiempo de reposo  y comunión con sus discípulos y ve una gran multitud (Mateo 14:14). Y su visión de ellos es una visión de Compasión, la visión de un gran rebaño de ovejas que no tienen pastor, a los cuales hay que enseñarles aun “Muchas cosas”.  ¿Qué hace con ellos? Lucas 9:11 nos lo indica “y él les recibió,  y les hablaba del reino de Dios,  y sanaba a los que necesitaban ser curados”. Los incluye, les evangeliza y les restaura. Aquí esta la obra misionera de la Iglesia. La obra del conjunto de los discípulos de Jesús, que son llamados a ser su cuerpo: Sus manos, sus pies, su boca y sus ojos compasivos. Pregúntate de manera personal ¿Cómo me ve Jesús, cómo oveja con pastor o sin pastor? ¿Qué tiene que hacer una oveja sin pastor para que Jesús sea su pastor?
 
Para terminar. Leamos. Uno de los pasajes bíblicos de todos los tiempos que retrata mejor la visión de la Bendición de que Dios (Jesucristo) sea mi pastor es el salmo 23. Busquémoslo en la Biblia y leámoslo juntos. Al finalizar oramos para despedir la reunión.