Iglesia Nacional Presbiteriana El Divino Redentor
A fin de que los siervos de Dios estemos enteramente preparados para toda buena obra.
  Semana 2. “Jesús, El Hijo Amado que Complace”

Lecturas sugeridas:
  • Mateo 3:13-17;
  • Marcos 1:9-11;
  • Lucas 3:21-23;
  • Juan 1:32-34

Para memorizar: Lucas 3:22.

“y descendió el Espíritu Santosobre él en forma corporal,  como paloma,  y vino una voz del cielo que decía:  Tú eres mi Hijo amado;  en ti tengo complacencia“.

COMPLACENCIA es tener Alegría, Satisfacción, Agrado, Contentamiento, Deleite, Aceptación, y Acceso; el Padre habló a JESUS como nuestro representante, como al que debemos seguir, porque en él está todo lo el Ser Humano necesita para AGRADAR al Padre, y que los cielos sean abiertos; se ha abierto la puerta al cielo que se había cerrado con el pecado del hombre. JESUS se hizo uno de nosotros para hacerlo todo por nosotros, se ha abierto el camino de manera que se puede tener acceso al Padre, a través de JESUS, a pesar de nuestras debilidades, pecados e inmundicias, si estamos en JESUS, el Padre nos ve a través de El y en él somos declarados hijos amados con capacidad de complacerle.

Las personas que venían a Juan se bautizaban al reconocer su necesidad de limpieza. Los pecadores: Gente, publicanos, soldados salían al encuentro de Juan el Bautista, porque buscaban el bautismo de arrepentimiento y lavamiento para perdón de los pecados (Lc. 3:3, 10, 12 y 14). El Bautismo de Juan fue sustituido por Jesús, por el bautismo que él encomendó a sus discípulos en la gran comisión (Mt. 28:18-20), un bautismo que no solo declara nuestro lavamiento, sino además nuestra pertenencia al padre.

1. ¿Necesitaba Jesús el bautismo? En realidad, Jesús no necesitaba este bautismo, pues él no tenía pecado. Sin embargo, por obediencia a la voluntad del Padre, a fin de que se cumpliese toda la Ley y la justicia en su propia vida, tomó las aguas del Bautizo sobre si (Mat. 3:14-15). ¿Cuáles serían algunas de las excusas racionales que las personas ponemos para no cumplir la voluntad de Dios? ¿Qué enseñanza nos deja que Jesús recibiera el bautismo de juan, sin necesitarlo, solo por obediencia a la voluntad del padre?

2. El Espíritu como paloma. Inmediatamente después de que Jesús fuera bautizado los cielos son abiertos  el Espíritu Santo desciende sobre él (Mar. 1:10). Juan dio testimonio de que sobre de Jesús el Espíritu Santo permaneció (Jn. 1:32). Y se nos enseña que en el poder de la Presencia del Espíritu Santo es que Jesús inicio su ministerio de proclamar las Buenas Noticias del evangelio (Luc. 4:14-15). ¿Crees que el Espíritu Santo ha descendido sobre tu vida y permanece hoy en ti? ¿En qué momento sucedió? ¿Cuáles serían algunas de las señales que confirman que el Espíritu Santo está y permanece en la vida de un Creyente?

3. La voz del Padre. Desde los Cielos abiertos se manifiesta la voz audible del Padre haciendo una hermosa declaración de pertenencia y reconocimiento (Mar. 1:11). Jesús es SU Hijo Amado y en Él se complace. ¿Qué piensas de esta declaración cuando ves a Jesús muriendo Crucificado?  ¿Cómo el sacrificio de Cristo abre esta declaración sobre nosotros para poder ser llamados hijos de Dios y tener la capacidad de complacerlo?

4. El hijo Amado.  Si, esta es una de las Buenas Noticias del Evangelio, Dios nos da la oportunidad de ser hechos sus hijos y lo ha hecho por Amor (Jn. 1:11-12 y 1Jn. 3:1). ¿Qué papel tiene Jesús en el hecho de que tú y yo seamos declarados hijos de Dios? ¿Qué manifestaciones del Amor de Dios me confirman que soy su hijo amado?

5. El hijo que complace al Padre. Para poder ser un hijo que complace al Padre se necesita primero ser declarado hijo de Dios. Pero una vez que por la gracia de Cristo hemos sido hechos hijos de Dios, se abre delante de nosotros una nueva expectativa; Ser del agrado de mi Padre Celestial. En nuestra naturaleza humana es imposible ser agradables delante de la santidad de Dios, pero por gracia, la Sangre de Cristo y el poder del Espíritu Santo actúan para transformar y guiar nuestra vida a ser agradables delante de Dios en obediencia (1Jn. 3:22-24). ¿En que áreas de nuestras vidas batallamos más para ser obedientes y sujetos a la voluntad de la palabra de Dios? ¿Qué tenemos que hacer para ir doblegando y sujetando estas áreas de nuestra vida a la Obediencia, de tal manera que le seamos agradables a nuestro Padre?

Terminemos nuestra sesión de estudio orando:
1) Que su Santo Espíritu nos guíe para saber como ser agradables al Padre.
2) Que El Señor haga crecer en nosotros el deseo de seguir estudiando y aprendiendo de las Buenas Noticias de su Evangelio.
3) Por las necesidades espirituales y Familiares de los que asisten a nuestro grupo.